En la novena versión de Colorearte, los colegios debieron crear una escultura textil que simbolizara lo que más les gustaba del lugar donde viven, para posteriormente regalárselo a un estudiante de otra región.

Durante el 2012, el concurso no sólo se centró en teñido y arte textil, sino que incorporó un concepto relevante y de gran importancia para la educación de niños y jóvenes, el concepto del “emprendimiento”, siendo uno de los ejes centrales de la nueva versión.

Colorearte 2012 fue apoyada y convocada por Anilinas Montblanc, Fundación Mustakis y Fundación Mar Adentro y tuvo el apoyo del Consejo de la Cultura y las Artes, Ministerio de Educación, Consejo de Monumentos Nacionales y El Mercurio.