En 2013, la participación en Colorearte alcanzó un récord de inscritos en sus diez años: Más de mil cursos realizaron esta acción artística colectiva el mismo día. La expresividad del propio cuerpo y la intervención en el paisaje (urbano o rural), pretende dar a conocer la relación entre los bichos, el paisaje de cada zona del país y los participantes.

“Esto es lo que constituye una acción de arte: que un grupo de personas, en este caso alumnos de todo Chile, están llevando a cabo una obra con la misma intención en el mismo momento, llevando su propia creación al paisaje de la zona donde viven. Nuestra principal intención en cuanto a los resultados de este concurso es que ellos (los alumnos) vivan la experiencia de haber participado en una acción de arte colectiva”, explica Madeline Hurtado, directora Fundación Mar Adentro.