Entrevista Patricia Reutter, gerente general de Anilinas Montblanc:

La creadora del concurso de teñido y creatividad escolar más importante de nuestro país “Colorearte”, asegura que el arte del teñido es lúdico y mágico, y que desde ese punto hay que aprender. Además, nos comenta acerca del éxito del certamen luego de 10 años de existencia y cómo este se ha ido transformando en un apoyo para los profesores al momento de impartir en forma novedosa y atractiva diversos contenidos en la sala de clases.

El certamen, que cumplió una década de aporte en materia cultural y educacional, logró reunir a más de 28 mil estudiantes a lo largo de todo Chile, quienes con dedicación, creatividad y color intervinieron los paisajes más reconocidos de su localidad.

La cita fue el pasado 2 de octubre, fecha en la que por primera vez en nuestro país, se realizó una de las iniciativas artísticas escolares más grandes y atractivas que los chilenos han podido observar jamás. Se trata del concurso de teñido y creatividad Colorearte 2013, que en esta oportunidad se centró en la observación de la textura, los colores y las formas de los bichos de nuestro entorno.

Patricia Reutter, creadora del concurso y gerente general de Anilinas Montblanc, reconoce su pasión por las técnicas del teñido, el arte y el color. Por otra parte,  afirma que las actividades que conllevan al desarrollo de la imaginación, la práctica y la interacción entre sus participantes aseguran el éxito de la obra que se está realizando. En este contexto, los alumnos también viven una experiencia significativa que se traduce en un aprendizaje artístico, el cual  se relaciona con diversas áreas del conocimiento, entre ellas las ciencias naturales, la historia, las matemáticas, el lenguaje, entre otras.

¿Cómo nació Colorearte?

Esta idea nació a través de la experiencia en el teñido, que es una actividad muy entretenida. Creemos que jugar es, definitivamente, la manera de aprender. A partir de esa premisa buscamos poder transmitir esta vivencia a los niños y llevar esta actividad a los colegios con el fin de aportar una nueva herramienta artística a la comunidad educativa.
Con las técnicas de teñido, los alumnos pueden aprender muy fácilmente la teoría del color, ya que al mezclar anilinas en agua, se puede ver en forma inmediata la suma de los tonos. Además surgen otras destrezas artísticas que hacen que todos logren sentirse artistas.

 

¿Qué buscan generar en los escolares que participaron?

A través del concurso Colorearte buscamos reforzar ciertas habilidades. Una de las principales es el trabajo en equipo,  ya que todos tienen que estar incluidos en el proyecto para que pueda llevarse a cabo. Como es una disciplina que no han practicado, todos entran en el mismo nivel y con las mismas posibilidades. Además, creo que el concurso da la posibilidad de conocerse y reconocerse en otros ámbitos,  sin olvidar que se está aprendiendo el manejo del color. También está el hecho de que los niños aprendan nuevos conceptos en torno a la disciplina artística: Acción de arte, intervención en el paisaje, arte abstracto, entre otros. En otras versiones de Colorearte, los chicos han aprendido sobre los pueblos originarios, mitos y leyendas, la pintura de Roberto Matta en su centenario y también desarrollaron esculturas con telas. Es decir, Colorearte se cruza con la historia, las ciencias naturales, las matemáticas y el lenguaje. Con lo cual el concurso no solo implica un aprendizaje artístico.

 

Después de 10 años de Colorearte: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido en relación a la participación de los alumnos y cuál es el balance que rescatas luego de todos estos años de participación?

Lo que me ha sorprendido año a año ha sido el entusiasmo de los niños, las ganas de participar y lo bien que se involucran y disfrutan de su proyecto. En cuanto al balance, primero que todo el agradecimiento profundo a todos los profesores que han participado en Colorearte y también a aquellos que nos han seguido cada año. Sin el apoyo de la comunidad educativa, no habría esfuerzo alguno de parte nuestra que valiera. Otro aspecto positivo es que el concurso en sí logró encantar a más entidades tales como Fundación Mustakis y Fundación Mar Adentro,  las que lograron entusiasmarse de lleno con el proyecto y trabajar en conjunto con nosotros desde hace ya  varios años. Colorearte es un aporte para todos los niños. Además es un programa transversal que abarca los diferentes niveles socioculturales. Sin ir más lejos, este año se inscribieron cerca de 800 colegios –particulares subvencionados, privados y municipales- pertenecientes a todas las regiones del país.

¿Qué te pareció la gran acción de arte que se vivió el pasado 2 de octubre?

Maravilloso, los estudiantes se tomaron los paisajes del país para intervenirlos con colores. Fue una gran acción de arte nacional que se vivió en forma simultánea con los más de 28 mil escolares que participaron en esta décima versión. El hecho de que los alumnos hayan podido desarrollar al máximo su creatividad dando color a cada espacio que intervinieron fue algo mágico de presenciar. Me queda claro que a partir de la increíble experiencia que vivieron durante todo el proceso del concurso, lograron reforzar valores y habilidades que les van a servir para cualquier desafío que ellos se propongan hacer en el futuro.